Índice de Mujeres Emprendedoras de Mastercard revela un constante crecimiento

El Índice sugiere que los países con condiciones favorables promueven el surgimiento de más emprendedores motivados por oportunidades, mientras que los países con menos condiciones de apoyo tienden a generar más emprendedores motivados por la necesidad (de supervivencia).

Aunque el emprendimiento femenino a menudo se origina por la necesidad y la determinación, las condiciones fuertes de apoyo, tales como oportunidades de desarrollo profesional, acceso a servicios financieros y facilidad para hacer negocios, facilitan el camino hacia el emprendimiento de negocios por parte de mujeres, según los hallazgos del primer Índice de Mujeres Emprendedoras de Mastercard.

La lista fue liderada por Nueva Zelanda (74,4, 1er), Canadá (72,4, 2do) y Estados Unidos (69,9, 3ro). Por su parte, los países de la región latinoamericana están encabezados por Costa Rica (64,7, 20), Perú (64,3, 23), Colombia (63,8, 26) y Chile (62,9, 29) seguidos de Brasil, Uruguay, Argentina, Ecuador y México.

Los resultados revelan que, en general, las economías de ingresos altos tienden a desempeñarse mejor en términos de generación de activos financieros y apoyo a las condiciones empresariales de la mujer. De hecho, de los 20 principales mercados, 15 son de ingresos altos, mientras que los restantes son 3 de nivel medio y 2 de ingresos medios bajos.

Para Ann Cairns, presidenta de Mercados Internacionales en Mastercard, la clave central para el éxito del emprendimiento es que el sector público y el privado trabajen en conjunto, abordando así problemas culturales y organizacionales que permitan empoderar a más mujeres líderes.

La ejecutiva destaca que en la medida en que se abran más espacios para que ellas fortalezcan relaciones con sus pares, “las mujeres se ponen en una mejor posición para reconocer su potencial pleno, acelerando así un crecimiento más inclusivo”.

El estudio analiza la manera en que las mujeres capitalizan las oportunidades ofrecidas en sus entornos a través de varias condiciones de apoyo dentro de sus ambientes locales, estableciendo una suma ponderada de tres componentes:

Resultados del progreso de la mujer:

Grado de sesgo contra las mujeres como participantes en la fuerza laboral, líderes políticos y de negocios, al igual que la fortaleza financiera y la inclinación emprendedora de las mujeres.

Activos de conocimiento y activos financieros:

Grado de acceso a servicios financieros básicos, activos de conocimiento avanzados y apoyo a empresas pequeñas y medianas.

Condiciones empresariales de apoyo:

Percepciones generales sobre la facilidad para desarrollar negocios localmente, calidad de gobernanza local, la percepción de las mujeres sobre los niveles de seguridad y la percepción cultural de la influencia de la mujer sobre las finanzas del hogar).

El estudio analiza doce indicadores y 25 sub-indicadores que permiten visualizar cómo 54 economías de Asia Pacífico, Medio Oriente, África, Norte América, América Latina y Europa, representando casi el 80% de la fuerza laboral femenina a nivel mundial, se diferencian en términos de nivel del progreso femenino para emprender.

La conclusión más importante del estudio, es que las mujeres emprendedoras prosperan en entornos en los que el sesgo de género es menor -tanto en términos de oportunidades para acceder a servicios financieros como de educación- y en donde los factores de mercado para las Pymes son más favorables.